Las palabras, si se usan bien, son tan poderosas como rayos X.

Atraviesan todo.

-Aldous Huxley

Por eso la clave del éxito está en saber cómo usarlas

Consigue textos que informen, atraigan y vendan

Juntar palabras en una hoja en blanco no es fácil. Y menos si se pretende una reacción concreta en el lector.

Dentro de un texto, las palabras se relacionan entre sí y cada una cumple una función. En castellano tenemos casi 90.000, cada una con su significado y connotaciones.

Al usarlas bien se disparan como rayos X hacia la mente del lector. 

Visto así, dentro de una hoja en blanco caben un sinfín de posibilidades.

Me gusta comparar las palabras con los elementos de la tabla periódica. Al mezclarlos se obtiene una nueva sustancia.

Lo mismo ocurre con las palabras. Cuando se juntan unas con otras formando un texto se obtiene una reacción en el lector.

La ventaja de mezclar letras respecto a elementos químicos es que las reacciones de las palabras sí se pueden dirigir. Es posible orientar hacia dónde van los rayos X.

El secreto está en la intención. Hay que definir que mente queremos que atraviesen pero sobre todo, para qué.

 

Y para ello  hay que conocer a la audiencia, fijar el tono, elegir las palabras que queremos que conecten con el lector, juntarlas, podarlas y sacarles brillo. 

Dicho de otra manera, hay que tender puentes emocionales que sirvan de autopista a los rayos X.

Parece fácil, pero no lo es. Seguro que al enfrentarte a una hoja en blanco te has dado cuenta.

Soy Jaime Gárate, periodista y copywriter. 

Yo también creo en el poder de las palabras.